En el corazón de Valsavarenche, enclavado en el Parque Nacional del Gran Paradiso, el Refugio Federico Chabod (2750 m) es uno de los puntos de partida más cautivadores para alcanzar la cima de 4061 metros del Gran Paradiso. Una escalada que combina naturaleza salvaje, glaciares milenarios y el auténtico encanto del alpinismo clásico.

El Refugio Chabod: una bienvenida entre glaciares y rocas
La subida al refugio comienza en Pravieux (1830 m). El sendero serpentea entre bosques de alerces y pastos de gran altitud, con vistas cada vez más amplias del macizo del Gran Paradiso.
Después de unas 2 horas de caminata, se llega al acogedor y moderno refugio, con impresionantes vistas de la cara norte de la montaña y del glaciar Laveciau.

La subida al Gran Paradiso: la emoción de la cumbre
Desde el refugio, la ascensión comienza de madrugada. Tras un tramo de morrena, se llega al glaciar Laveciau, a menudo plagado de grietas que requieren precaución y un equipo de cordada. El tramo final incluye la famosa cresta rocosa y la "Madonnina" de la cumbre, un símbolo espiritual y un destino conmovedor para quienes la alcanzan.

Experiencia completa: esfuerzo, naturaleza y conquista
El ascenso al Gran Paradiso es más que un simple desafío físico: es una travesía por entornos salvajes, entre hielo expuesto y cielos abiertos. Requiere preparación, un guía de montaña (para los menos experimentados) y un profundo respeto por la montaña.

Consejos útiles:

  • Pasar la noche en el refugio la noche anterior a la escalada.
  • Es obligatorio llevar casco, arnés, crampones y piolet.
  • Confía en un guía de montaña si no tienes experiencia en glaciares
  • Periodo recomendado: Junio – Septiembre

El Gran Paradiso no es sólo una cima: es una experiencia que cambia tu ritmo, tu perspectiva y, a menudo, incluso algo dentro de ti.

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